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lunes, 25 de febrero de 2013

Hijos de Babel

Patricio Pron tuvo la gentileza de presentar este libro en Madrid y de publicar en su blog una generosa reseña.


"A menudo ignorados, y en ocasiones traicionados por sus empleadores al tiempo que se los acusa a ellos mismos de traición, los traductores son mis héroes culturales. Aprendí a leer con ellos, descubrí autores gracias a ellos y recientemente comencé a descubrir lo que se siente ser uno de ellos traduciendo yo mismo algunos libros y también siendo traducido. Alguna vez (aquí y aquí) escribí también sobre ellos, pero esto tiene mucha menos importancia para mí que las oportunidades (siempre más escasas de lo deseable) en que los escuché o los leí hablando de su oficio, esa actividad misteriosa que consiste en traicionar un texto para serle fiel.

Un libro reciente, Hijos de Babel, permite al lector volver a pensar cuestiones tales como la traición, la recreación y la apropiación de los textos en otros idiomas. El libro reúne los testimonios de catorce traductores españoles: Juan Arnau, Marina Bornas, Paula Caballero, Rafael Carpintero, Mercedes Cebrián, Xavier Farré, Eduardo Iriarte, Martín López-Vega, Eduardo Moga, David Paradela, Amelia Pérez de Villar, Pablo Sanguinetti, Lucía Sesma y Berta Vías Mahou. Muy posiblemente sus nombres no digan demasiado al lector (excepto, por supuesto, los de Cebrián, Pérez de Villar, Farré, Moga, Iriarte, Arnau, López-Vega, Sanguinetti y Vías Mahou, que son narradores y poetas además de traductores), pero su importancia puede equipararse a la de los autores que han traducido, y que no existirían (o existirían de otro modo, quizás menos interesante) sin ellos: Orhan Pamuk, Stefan Zweig, Arthur Schnitzler, Joseph Roth, Gabriele D'Annunzio, Curzio Malaparte, Hiromi Kawakami, Henry James, Gore Vidal, Charles Bukowski, Zbigniew Herbert, Eugénio de Andrade."

[Seguir leyendo... http://www.elboomeran.com/blog/539/patricio-pron/]

lunes, 31 de diciembre de 2012

Faithful Place, lo mejor de Tana French

Llega la nueva novela de Tana French, Faithful Place. Traducir este libro fue una auténtica "gozada", no sólo por el estilo fluido e ingenioso sino por la tensión narrativa que es capaz de mantener esta autora.

Un plan de evasión

Un plan de evasión es la primera novela de la también poetisa Leigh Stein. Con este retrato agridulce del paso a la edad adulta Stein ha conseguido un retrato brillante de la generación "adultescente". Aunque empecé a traducirla con escepticismo, lo cierto es que fui tomando cariño al personaje protagonista, que al final me dejó huella, como ocurre con todas las buenas novelas. Leigh Stein es un autora que dará que hablar.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Nueva Cosecha Roja

Acaba de publicarse en RBA una nueva traducción de Cosecha roja, novela fundacional del género negro. La palabra "imprescindible" se utiliza muy alegremente al hablar de libros y recomendarlos, pero en este caso creo que es pertinente: nadie que se considere aficionado a este género puede pasar por alto la que a mi juicio es la obra cumbre de Hammett; nadie que aspire a escribir una novela negra puede hacerlo sin haber diseccionado antes Cosecha Roja.

martes, 9 de octubre de 2012

Normas de cortesía

Empiezan a aparecer reseñas de Normas de cortesía, una interesante primera novela de Amor Towles, como ésta de Jorge Pato García en El Imparcial.

Traducción de Eduardo Iriarte Goñi
Salamandra. Barcelona, 2012
 
Toda persona que ha visitado Nueva York reconoce de modo unánime que es una ciudad que te atrapa y te impresiona. Sus avenidas, sus edificios, su bullicio imparable. Una gran ciudad que siempre se cuela en esas conversaciones en las que se trata de encontrar una ciudad que pueda ser considerada el emblema del planeta. A pesar de que ha cambiado mucho desde los años treinta del siglo pasado, no cabe ninguna duda de que también entonces debía ser una ciudad que cautivaba a propios y extraños, que seguía siendo, a pesar de ser los años posteriores a la gran depresión del 29, un lugar donde ir a probar fortuna en busca de una nueva vida y del tan comentado sueño americano.
En ese escenario se desarrolla esta novela donde, aparentemente por el título, parece que vamos a encontrar únicamente un tratado de buen comportamiento social y refinamiento. Pero lo que realmente se oculta tras este título es una obra completa, redonda y sin duda de excepcional calidad para ser la primera de esta autora.
El día de Nochevieja y la celebérrima fiesta que se organiza ese día en Times Square es el punto de partida de una historia de amor que eleva a una joven mecanógrafa desde la gran masa de la clase media hasta las cumbres de la alta sociedad neoyorquina. Este ascenso implica una nueva forma de vida, nuevas amistades, concesiones que en otros momentos podían parecer impensables y, como consecuencia de esto último, aprender a valorar ciertas elementos de la vida y a establecer una escala de valores que puede que sea diametralmente opuesta a la del resto de personas con las que se codea en la “high society” de Nueva York.
Sin duda, el mejor maridaje entre el título de la novela y lo que en ella se relata es la delicada descripción de las formas y maneras en las relaciones sociales. La importancia de los ecos de sociedad de la prensa de la época, la caballerosidad que más de una mujer añora en la actualidad y así un largo etcétera. Una sociedad mucho más reglada en sus relaciones y más encorsetada, algo impensable en este siglo XXI de redes sociales y comunicación instantánea, y a veces irreflexiva, que nos acompaña a cada paso en la palma de la mano.
[Leer más... http://www.elimparcial.es/libros/amor-towles-normas-de-cortesia-112262.html]

sábado, 4 de agosto de 2012

Un año con Gore Vidal

A principios de siglo dediqué un año entero a la edición de una antología de los ensayos de Gore Vidal y tuve la buena fortuna de encontrarme con uno de los pensadores más lúcidos de los últimos tiempos. Ahora, con motivo de la muerte del autor norteamericano, vuelvo sobre el prólogo que escribí para aquel volumen publicado por Edhasa y titulado Ensayos 1952-2001.


La melancolía del francotirador
Comienza la agitada década de los cuarenta del siglo pasado y en la exclusiva Phillips Exeter Academy, en Nueva Inglaterra, un maestro furibundo entra en la sala de profesores dando un portazo. Antes de que nadie tenga oportunidad de dirigirle saludo alguno, exclama: “I wish I were a bull!” [¡Ojalá fuera toro!]. Ante la sorpresa de sus colegas y la pregunta “¿A qué viene eso?”, implícita en su silencio, se explica: “So I could gore Vidal” [Para poder cornear a Vidal].
Esta anécdota —inevitablemente mermada en su trasvase al castellano—, a la que Gore Vidal hace alusión en su libro de carácter autobiográfico Una memoria, constituye un buen ejemplo del efecto que ha causado y sigue causando Gore Vidal, ya sea en críticos literarios de renombre, entrevistadores impetuosos o figuras de la política. Por un lado, desazona y asaetea a su “víctima” hasta sacarla de quicio, pero, por otro, provoca en ella la reflexión, aguza su ingenio y le hace sacar lo mejor —o lo peor— de sí, aunque sólo sea para intentar ponerse a la altura de su atacante a la hora de responderle.
[Leer más...

domingo, 22 de julio de 2012

Jhumpa Lahiri por Carlos Boyero

Carlos Boyero dedica uno de los artículos más elogiosos que he leído últimamente acerca de un libro a Tierra desacostumbrada, de Jhumpa Lahiri, una de las traducciones que más alegrías me han dado.


Miro la preciosa cara de Jhumpa Lahiri sabiendo que ella es la protagonista de esos relatos que acaban formando la estructura de una novela. Hablando de personajes, recuerdos y sensaciones en los que nos podemos identificar los lectores de cualquier parte, aunque sus protagonistas sean familias indias establecidas en Estados Unidos. Historias entre padres e hijos, hermanos y hermanas, maridos y esposas, encuentros y desencuentros, lo que se expresa y lo que se calla, amores desgastados o vividos en silencio, tradiciones y rebeldía, secretos y rituales, experiencias de infancia y de adolescencia que marcarán la vida futura y la necesidad de afirmarse en una identidad, encrucijadas morales y sueños rotos. Jhumpa Lahiri describe todo esto con una escritura que parece sencilla y es deslumbrante, hablando con enorme complejidad de los sentimientos, explicando las razones de todos para ser como son y actuar como actúan, estimulando el cerebro del receptor y tocándole el corazón, creando auténtico lirismo con la forma menos rebuscada. Y te da mucha pena que este libro se acabe. Y deja poso. Y sabes que dentro de un tiempo volverás a reencontrarte con él. Y que vas a buscar todo lo que lleve la firma de esta maravillosa escritora.

[Leer más... http://cultura.elpais.com/cultura/2012/07/18/actualidad/1342606872_387937.html]

martes, 19 de junio de 2012

Un manjar perfecto

El libro de la sal
Monique Truong
Salamandra
Trad. de Eduardo Iriarte

La revista Mercurio publica un muy acertado artículo de Marta Sanz sobre este libro.

Los gourmets son capaces de reconocer el sabor de un plato elaborado. Detectan en el paladar la reminiscencia acre de la nuez moscada. Del mismo modo, un lector avezado que sepa que no se puede ser sensualista sin ser intelectual --y viceversa-- transforma la lectura en degustación. Para ese lector, El libro de la sal constituye un manjar perfecto.

[Leer más http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:sRv45yAj3KAJ:www.quiosconline.com/wp-content/uploads/2012/06/mercurio_141.pdf+&cd=27&hl=es&ct=clnk&gl=es]

miércoles, 14 de marzo de 2012

Hisham Matar


Javier Valenzuela publicó en El País un interesante perfil de Hisham Matar,
autor de Historia de una desparición.

El sol se ha abierto un hueco entre los lóbregos nubarrones del invierno londinense y derrama algo de luz y calor sobre la terraza del Holland Park Café. Las jóvenes señoras que constituyen el grueso de la clientela —con sus hijos, con sus perros o con sus hijos y sus perros a la vez— lo celebran con leves murmullos. Surgiendo de un sendero que discurre entre árboles desnudos y acometidos por la yedra, se acerca al café un hombre cubierto con un gorrito de lana grisáceo y un chaquetón igualmente anodino. Una ardilla lo esquiva mientras el rostro del hombre —redondeado, oscuro, cruzado por unas gafas— se va precisando. Debe ser Hisham Matar.
El hombre se presenta —parece tímido y cordial— y va a buscar un capuchino al interior del local. Es, en efecto, Hisham Matar, del que Salamandra publica en España su segunda novela, Historia de una desaparición (Anatomy of a disappeareance en la versión original inglesa). El libro cuenta en primera persona la historia de Nuri, un joven obsesionado con la desaparición de su padre, un aristócrata de ideas democráticas secuestrado por los esbirros de un innominado régimen totalitario árabe.El periodista que le esperaba en Holland Park Café sabe que a Matar le gustaría que su novela fuera leída como eso, como una novela, con independencia de la personalidad del autor y de lo que le pasó a su padre; le encantaría que el lector la abordara “tan solo a partir de sus propias memorias, emociones y pasiones”. Pero el propio Matar es consciente de que ahora le resulta imposible encontrar semejante “lector platónico”.“Intento conseguir el máximo impacto con el menor número de palabras”.
Ahora no hay modo de evitar conocer de antemano que el padre del novelista, el opositor libio Jabalia Matar, fue secuestrado en 1990 por sayones del coronel Gadafi en El Cairo, donde vivía exiliado con su familia, y trasladado a la siniestra prisión libia de Abu Selim, sin que desde entonces haya dado otras muestras de vida que alguna que otra carta que, al comienzo de su cautiverio, logró hacer llegar al exterior. Y sin embargo, Historia de una desaparición es una muy buena novela en sí misma: es corta, con la distancia exacta para contar lo que quiere contar, y está escrita con una prosa elegante que ha sido comparada por algunos críticos anglosajones con la de Nabokov.

viernes, 24 de febrero de 2012

Ni siquiera los perros


De todos los novelistas que he traducido hasta la fecha, Jon McGregor es sin duda el que más hondo me ha llegado. Ni siquiera los perros, igual que Tantas maneras de empezar, su anterior novela, es un alarde de capacidad de observación y pericia narrativa.
Laura Fernández hace una semblanza muy ajustada de este libro en un artículo publicado en "El Cultural".
Ni siquiera los perros
Jon McGregor
Traducción de Eduardo Iriarte
Salamandra, 2012
Jon McGregor (Islas Bermudas, 1976) no sólo es el británico más joven que ha estado a punto de ganar el premio Booker (en dos ocasiones) sino un experto en narrativa desmontable (sus historias parecen haber sido construidas con combinaciones de raídos cubos de madera que son en realidad pedazos de vida de sus protagonistas) y en personajes encrucijada, esto es, personajes que pudieron ser alguien distinto, alguien mejor, pero que tomaron el desvío equivocado y viven arrastrando tras de sí allá donde van el monstruoso cadáver de ese otro yo fantasma. Ni siquiera los perros, su última novela, es a la vez una autopsia en directo (McGregor narra el desmembramiento del personaje muerto protagonista con la frialdad de un curtido y eficiente forense) y un remolino de disparos al aire, de historias de personajes encrucijada que se perdieron una vez tratando de volver a casa y decidieron hacer noche junto al futuro cadáver de Robert Radcliffe, epicentro y única voz en silencio del relato.
[Leer más...

Historia de una desaparición


Historia de una desparición, todo un prodigio de sutileza y contención por parte de Hisham Matar, como muy bien ha sabido ver Rafael Narbona en este interesante artículo aparecido en "El Cultural" de El Mundo.

Historia de una desaparición
Hisham Matar
Traducción de Eduardo Iriarte
Salamandra, 2012

La "primavera árabe" no ha desembocado en un paisaje de transparencia y democracia, pero al menos ha liberado a Oriente Medio de una galería de déspotas que habían escandalizado al mundo con sus crímenes. Nadie que crea en la dignidad del ser humano puede justificar el linchamiento de Muamar el Gadafi, pero sólo un insensato puede alabar su legado, que incluye la masacre de la prisión de Abu Salim, donde tal vez perdió la vida Jaballa Matar, un destacado disidente que se había exiliado en El Cairo. Secuestrado por la policía secreta del régimen de Hosni Mubarak, fue entregado a Libia, donde presumiblemente sufrió torturas y unas terribles condiciones de confinamiento. Aunque en 1996 la familia recibió dos cartas del puño y letra del desaparecido, no es improbable que muriera ese mismo año con otros 1.270 presos políticos, fusilados y enterrados clandestinamente en fosas comunes, según Human Rights Watch.

Hisham Matar nació en Nueva York en 1970 y se licenció en arquitectura en Londres. A los 20 años, Gadafi le privó de su padre y le condenó a vivir en la incertidumbre. Ese dolor le inspiró su primera novela Sólo en el mundo (2005), donde relata el despertar de la conciencia moral y política en un niño que crece bajo una dictadura extravagante, donde el poder político combina el populismo, el fasto revolucionario y el terrorismo internacional. Sólo en el mundo es la historia de dos pérdidas. Solimán, su protagonista, se despedirá al mismo tiempo de su infancia y de su tierra natal, abrumado por la crueldad de un país sometido a las arbitrariedades de un megalómano. Sólo en el mundo fue elogiada por Coetzee y recibió infinidad de premios y reconocimientos. Es el único caso de primera novela que accede a la condición de finalista del Premio Man Booker.

[Leer más... http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/30561/Historia_de_una_desaparicion]

jueves, 5 de enero de 2012

Bukowski antes de Bukowski




Un interesante artículo de Paula Corroto en Público sobre Ausencia del héroe,
lo más reciente de Bukowski.


Ausencia del héroe
Charles Bukowski
Trad. Eduardo Iriarte
Anagrama, 2012

De Charles Bukowski (1920-1994) uno puede pensar lo siguiente: realismo sucio, lenguaje obsceno, frase corta, improperios. Putas. Borrachos. Cerdos. O bien, puede bucear un poco más y hallar a un gran intelectual y crítico literario, un pacifista imbuido de dulzura y un acérrimo buscador del amor. Un defensor de los derechos de los animales ("Igual las corridas de toros no son precisamente correctas", escribió en el relato inédito hasta ahora ¡Ah, liberación, libertad, lirios en la luna!) e incesante fustigador de la violencia en la infancia.
Desgraciadamente, el riesgo de imitadores de Bukowski y el hecho de que las primeras traducciones de su obra en España fueran de su producción más descarnadamente sexual (y más mediática), ha ocultado parcialmente su imagen más afectada. Sólo ahora con la reciente publicación de parte de su poesía desconocida Visor editó en 2009 La gente parece flores al fin y del volumen Ausencia del héroe. Relatos y ensayos inéditos 1946-2002, que Anagrama lanzará en unos días, el lector puede acercarse a un escritor que, si bien tenía matrícula de honor en palabrería soez, también era capaz de ponerse cursi: "Paseaba y era como si llevara el sol en mi interior", según escribió acerca del enamoramiento en su columna Escritos de un viejo indecente (1974).


[Leer más http://www.publico.es/culturas/415117/bukowski-antes-de-bukowski]

jueves, 8 de diciembre de 2011

Más Tierra desacostumbrada




Casi dos años después de su publicación en castellano, Tierra desacostumbrada sigue cosechando reseñas excelentes.

Tierra desacostumbrada

Jhumpa Lahiri
Traducción de Eduardo Iriarte
Salamandra

Decía hace poco José A. González Sáinz, uno de los escritores de más enjundia que uno pueda hoy día echarse a los ojos, que cada vez que volvía de Venecia o Padua a Trieste, su hogar actual, ese aura de no reconocerse en el hogar que le esperaba, ese acercamiento a la frontera, a la tierra de ninguna parte, hacía del viaje de regreso a casa un tránsito a la serenidad: las luces templadas de Trieste le recordaban que era de aquel lugar lo mismo que podía ser de cualquier otro donde se encontrara consigo mismo. O eso, o como decía Max Aub, “uno es de donde hace el bachillerato”. Trieste es esa ciudad que no es ni italiana ni eslovena sino triestina, de Claudio Magris, de los que habitan el Café de San Marco, de quien se siente parte de ninguna parte.
Desde ahí podemos entender la cita que encabeza el extraordinario libro de Jhumpa Lahiri “Tierra Desacostumbrada” que recomendamos en esta ocasión (en espléndida traducción, nos consta, de Eduardo Iriarte). Es del Nathaniel Hawthorne, extraordinario cuentista norteamericano, vecino de Emerson y de Thoreau, cuyo nombre figura en la dedicatoria de la alegórica “Moby Dick” de Herman Melville. Hawthorne, niño desarraigado cuyo padre le prohibía salir de la habitación siquiera para comer a fin de evitar el pecado, difícilmente pudo sujetarse a tierra o ideal alguno. La cita dice así, y es toda una declaración de principios: "La naturaleza humana no dará fruto, si se planta una y otra vez, durante demasiadas generaciones, en la misma tierra agotada. Mis hijos han tenido otros lugares de nacimiento y, hasta donde alcance mi control sobre su fortuna, echarán raíces en tierra desacostumbrada".

Próxima ausencia



A punto de llegar
Ausencia del héroe
Relatos y ensayos inéditos (1946-1992)
Traducción de Eduardo Iriarte
Anagrama

Charles Bukowski, una de las figuras más irreverentes de la literatura del siglo XX, fue un autor sumamente prolífico; tras publicar más de cincuenta libros en vida, muchos relatos y artículos importantes continúan dispersos o inéditos. Ausencia del héroe constituye una antología de esta obra desperdigada, buena parte de la cual permanecía oculta desde hacía décadas. Empezando por los primeros cuentos que publicó en revistas a finales de la década de 1940, Ausencia del héroe brinda al lector un viaje contracultural por las batallas literarias de los cincuenta, la agitación psicodélica de los sesenta, los placeres narcisistas de los setenta y la distopía reaganista de los ochenta.
Por el camino, Bukowski ofrece crónicas de sus infames recitales públicos, reseñas de su propia obra, desternillantes entregas de su columna en la prensa, «Relatos de un viejo indecente», y una serie de joyas recién descubiertas que no llegaron a publicarse. Sin embargo, este libro también tiene cabida para el otro Bukowski: un crítico literario astuto, si bien bastante excéntrico. Desde su propio «Manifiesto» hasta sus idiosincrásicas valoraciones de Allen Ginsberg, Robert Creeley, LeRoi Jones y Louis Zukofsky, Ausencia del héroe revela al intelectual oculto tras la áspera apariencia y es una importante contribución al canon de Bukowski.

lunes, 6 de diciembre de 2010

El niño perro


El niño perro
Eva Hornung
Traducción de Eduardo Iriarte
Salamandra, 2010

Más de un millón de niños vagabundos malviven en Rusia. Son críos abandonados o que huyen de sus casas y se refugian en sótanos, edificios deshabitados y estaciones de ferrocarril. Sobrevivir al hambre, a la violencia y, sobre todo, al extremo frío invernal es imposible si permanecen solos. En casos extremos, buscan la protección de animales callejeros, como los perros. Ese es el caso de Romochka, de cuatro años, el protagonista de El niño perro. Basada en un hecho real, la novela relata cómo el pequeño, abandonado por su madre en Moscú, es acogido por una manada de perros. Romochka cruza así una frontera impensable: la que separa al hombre del animal, lo civilizado de lo salvaje. Mucho se ha escrito y filmado sobre niños que han sido criados por animales, desde la leyenda de Rómulo y Remo hasta películas como El pequeño salvaje, de François Truffaut. Pero la escritora australiana Eva Hornung relata por primera vez la experiencia desde el punto de vista del niño y no de los científicos que lo estudian. En los dos años que transcurren entre el abandono y la captura del pequeño Romochka se desarrolla la ficción. Hornung dota de lenguaje un tiempo sin palabras, el espacio oscuro de lo no-sabido. Si la Alicia de Carroll franqueó un espejo para pasar de un mundo a otro, a Romochka le bastan los ojos amarillos de un chucho callejero para adentrarse en lo desconocido. Hornung crea un mundo intermedio de hombres y animales en el que nada es ni lo uno ni lo otro. En ese espacio, previo a la captura de Romochka, radica la fuerza de la novela, que decae cuando da paso a la institución que acoge a niños de la calle y remonta con un final, violento y conmovedor, el umbral que deberá atravesar Romochka para volver a la "civilización".
Nuria Barrios
El País

lunes, 15 de noviembre de 2010

Sin noticias de mamá


Un interesante artículo de Peioh Riaño en Público sobre la figura de la madre en la literarura, centrado en la novela El niño perro, de Eva Hornung.
Sin noticias de mamá
La novela retrata las reglas de un mundo implacable y solitario, en el que la figura de la madre está en peligro de extinción
PEIOH. RIAÑO
Las mujeres han acabado con el paraíso machista y ahora todos se encuentran en el mismo error.
Despierta cuando el frío y la oscuridad son los dueños de la noche. Alarga la mano y siente que su hijo todavía duerme a su lado. No hay nadie más. Ni se le espera. Son ellos dos, padre e hijo en medio de un paisaje arrasado por lo que parece haber sido un holocausto nuclear. En el arranque de La carretera (Mondadori) Cormac McCarthy señala lo que ya había subrayado años atrás en la trilogía Todos los hermosos caballos, En la frontera y Ciudades de la llanura: un mundo eminentemente solitario y masculino.
McCarthy hace de la épica drama obligando a sus personajes a aprender a ser héroes movidos por la supervivencia, en medio de un accidente necesario y fatal. La ausencia de la presencia femenina no hace de esos mundos algo mejor, como pasa en El niño perro, de la escritora australiana Eva Hornung, que acaba de publicar Salamandra.
Así como McCarthy dejó planteado en esos cuatro libros una defensa desesperada del individuo ante un entorno agresivo, Eva Hornung descubre a un Mowgli moscovita, que ha vivido entre perros callejeros desde los 4 años, abandonado por su madre, tratando de defenderse de una ciudad que no le aceptará jamás. También esta novela es implacable: no hay más salida que la extinción.
Una ausencia, una novela
Bajo la amenaza de ser castigado y encerrado en el armario, Horning lanza a su personaje a las calles después de que hayan pasado varios días y su madre haya desaparecido de la casa en la que viven. "Romochka se hallaba completamente solo", sitúa al protagonista, hasta que en el extrarradio, entre edificios abandonados y solares desangelados, la matriarca de una jauría de perros le encuentra. "No creo que las relaciones entre madres e hijos necesiten romperse en la literatura, pero es cierto que hasta la figura de la madre más dura y terrible de todas hace grande a una novela. De hecho, la ausencia de una madre es un relato en sí mismo", explica la autora a este periódico.
Bértolo: "Hoy se pide el matricidio para acabar con los lazos y los afectos"
Las intenciones de Hornung son evidentes: demostrar el salvajismo humano y el cariño animal, pero donde no es tan obvia es en la valentía con la que entra a describir la relación del niño con los perros y la ciudad. Sí, el niño es amamantado por la perra, muerde a sus hermanos, lame sus heridas y lucha con otra jauría para defender su territorio. La ferocidad humana huele peor que el hambre animal, a pesar de que contemos con el habla para dulcificar el bocado: "Los perros hacen lo que tienen que hacer para sobrevivir. Los humanos también. Los perros se vuelven salvajes contra los forasteros y los humanos cuando la vida crece en desesperación. El salvajismo puede tomar muchas formas, como el lenguaje. La lengua puede ser tan salvaje como los dientes en sus efectos", cuenta Hornung.
Solo en un par de ocasiones la autora hace que su personaje recuerde a su madre, dando a entender que es prostituta, toxicómana y crea para él dos nuevas madres suplentes: una le da de comer las sobras del restaurante para el que trabaja, la otra es una psicóloga que quiere estudiar su caso. La primera le traiciona con la policía, la segunda no es más que una farsante.
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