martes, 16 de julio de 2013
Al final, Libros del Arga
miércoles, 8 de mayo de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
La bruma de la adolescencia
Una reseña de Mercè Sàrrias para "Núvol, el digital de cultura".
La adolescencia es para muchos una experiencia de adentrarse en la bruma espesa de los sentimientos no expresados, de las relaciones complicadas y las dobles vidas, de cosas que no se ceuntan y de experimentación con el peligro. Una edad convulsa y confusa, de autodefinición y de inseguridad, donde somos más débiles y más fuertesnos creemos. Como mínimo, lo fue para muchos que la vivimos en los años ochenta, pero creo también lo es para los de otras generaciones, algumas más o menos tocadas por la droga, otras más politizadas, y estas últimas, definitivamente más protegidas pero igual de divagantes.
Una época en la que se trazan los límites de lo que será uno después y donde también se rompen trayectorias de una vez por todas. Tiempos en los que parece que el azar juegue una carta muy importante, aunque después, tal vez, nos paremos a pensar y decidamos que todo tiene una cierta lógica que venía de lejos, de todos estos años cuando aún no eran adolescentes, que nos empujaron poco a poco disimuladamente en aquella dirección.
Es en esta bruma de la adolescencia donde se adrenta Eduardo Iriarte...
[Seguir leyendo... http://www.nuvol.com/critica/ya-falta-menos-para-ayer-o-la-boira-de-ladolescencia/]
miércoles, 6 de marzo de 2013
Pamplona revisitada
Eduardo Iriarte revisita la Pamplona de los años 80 en su novela "más personal"
Diario de Noticias
La mañana del 14 de julio de 1985 apareció a los pies del mirador de la Media Luna el cadáver de la joven de 15 años Clara Esparza. Treinta años después, Dimas, su hermano, vuelve a Pamplona para rastrear los últimos días de su hermana y averiguar qué ocurrió en realidad durante aquellas fiestas de San Fermín que acabaron en tragedia. Este es el planteamiento de Ya falta menos para ayer, la novela "más personal" del escritor navarro Eduardo Iriarte, que, con la excusa argumental de resolver un misterio del pasado, retrata una ciudad convulsa marcada por la droga, la violencia terrorista y la represión policial.
El libro salió a la venta el pasado lunes en formato digital a través del sello Libros del Arga, creado entre Iriarte y un grupo de colaboradores para editar online todas las novelas que ha publicado hasta la fecha en editoriales convencionales, dominando, así, todo el proceso. Precisamente, la posibilidad de controlar todos los detalles ha sido una de las razones por las que el escritor pamplonés ha editado Ya falta menos para ayer directamente de este modo. "No es un libro autobiográfico, pero sí muy personal, así que quería hacerlo todo exactamente como lo había pensado", dice. Además, junto a la novela, el autor ha creado un blog en el que irá introduciendo fotografías de aquellos Sanfermines o de temas relacionados con el argumento, y pronto colgará en Spotify las canciones que van apareciendo en el relato y que en algunos casos juegan "un papel decisivo en la resolución de la trama".
Tiempo de violencia
Esta historia nace, pues, envuelta en muchos elementos que demuestran la necesidad que tenía Iriarte de hablar de aquellos años.
[Seguir leyendo... http://www.noticiasdenavarra.com/2013/03/06/ocio-y-cultura/cultura/eduardo-iriarte-revisita-la-pamplona-de-los-anos-80-en-su-novela-mas-personal]
sábado, 2 de marzo de 2013
Allá vamos...
lunes, 25 de febrero de 2013
Hijos de Babel
[Seguir leyendo... http://www.elboomeran.com/blog/539/patricio-pron/]
sábado, 2 de febrero de 2013
En vísperas
martes, 1 de enero de 2013
lunes, 31 de diciembre de 2012
Faithful Place, lo mejor de Tana French
Un plan de evasión
sábado, 24 de noviembre de 2012
Nueva Cosecha Roja
martes, 9 de octubre de 2012
Normas de cortesía
Traducción de Eduardo Iriarte Goñi
Salamandra. Barcelona, 2012
Toda persona que ha visitado Nueva York reconoce de modo unánime que es una ciudad que te atrapa y te impresiona. Sus avenidas, sus edificios, su bullicio imparable. Una gran ciudad que siempre se cuela en esas conversaciones en las que se trata de encontrar una ciudad que pueda ser considerada el emblema del planeta. A pesar de que ha cambiado mucho desde los años treinta del siglo pasado, no cabe ninguna duda de que también entonces debía ser una ciudad que cautivaba a propios y extraños, que seguía siendo, a pesar de ser los años posteriores a la gran depresión del 29, un lugar donde ir a probar fortuna en busca de una nueva vida y del tan comentado sueño americano.
En ese escenario se desarrolla esta novela donde, aparentemente por el título, parece que vamos a encontrar únicamente un tratado de buen comportamiento social y refinamiento. Pero lo que realmente se oculta tras este título es una obra completa, redonda y sin duda de excepcional calidad para ser la primera de esta autora.
El día de Nochevieja y la celebérrima fiesta que se organiza ese día en Times Square es el punto de partida de una historia de amor que eleva a una joven mecanógrafa desde la gran masa de la clase media hasta las cumbres de la alta sociedad neoyorquina. Este ascenso implica una nueva forma de vida, nuevas amistades, concesiones que en otros momentos podían parecer impensables y, como consecuencia de esto último, aprender a valorar ciertas elementos de la vida y a establecer una escala de valores que puede que sea diametralmente opuesta a la del resto de personas con las que se codea en la “high society” de Nueva York.
Sin duda, el mejor maridaje entre el título de la novela y lo que en ella se relata es la delicada descripción de las formas y maneras en las relaciones sociales. La importancia de los ecos de sociedad de la prensa de la época, la caballerosidad que más de una mujer añora en la actualidad y así un largo etcétera. Una sociedad mucho más reglada en sus relaciones y más encorsetada, algo impensable en este siglo XXI de redes sociales y comunicación instantánea, y a veces irreflexiva, que nos acompaña a cada paso en la palma de la mano.
[Leer más... http://www.elimparcial.es/libros/amor-towles-normas-de-cortesia-112262.html]
sábado, 4 de agosto de 2012
Un año con Gore Vidal
domingo, 22 de julio de 2012
Jhumpa Lahiri por Carlos Boyero
Miro la preciosa cara de Jhumpa Lahiri sabiendo que ella es la protagonista de esos relatos que acaban formando la estructura de una novela. Hablando de personajes, recuerdos y sensaciones en los que nos podemos identificar los lectores de cualquier parte, aunque sus protagonistas sean familias indias establecidas en Estados Unidos. Historias entre padres e hijos, hermanos y hermanas, maridos y esposas, encuentros y desencuentros, lo que se expresa y lo que se calla, amores desgastados o vividos en silencio, tradiciones y rebeldía, secretos y rituales, experiencias de infancia y de adolescencia que marcarán la vida futura y la necesidad de afirmarse en una identidad, encrucijadas morales y sueños rotos. Jhumpa Lahiri describe todo esto con una escritura que parece sencilla y es deslumbrante, hablando con enorme complejidad de los sentimientos, explicando las razones de todos para ser como son y actuar como actúan, estimulando el cerebro del receptor y tocándole el corazón, creando auténtico lirismo con la forma menos rebuscada. Y te da mucha pena que este libro se acabe. Y deja poso. Y sabes que dentro de un tiempo volverás a reencontrarte con él. Y que vas a buscar todo lo que lleve la firma de esta maravillosa escritora.
[Leer más... http://cultura.elpais.com/cultura/2012/07/18/actualidad/1342606872_387937.html]
martes, 19 de junio de 2012
Un manjar perfecto
Monique Truong
Salamandra
Trad. de Eduardo Iriarte
La revista Mercurio publica un muy acertado artículo de Marta Sanz sobre este libro.
Los gourmets son capaces de reconocer el sabor de un plato elaborado. Detectan en el paladar la reminiscencia acre de la nuez moscada. Del mismo modo, un lector avezado que sepa que no se puede ser sensualista sin ser intelectual --y viceversa-- transforma la lectura en degustación. Para ese lector, El libro de la sal constituye un manjar perfecto.
[Leer más http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:sRv45yAj3KAJ:www.quiosconline.com/wp-content/uploads/2012/06/mercurio_141.pdf+&cd=27&hl=es&ct=clnk&gl=es]
martes, 29 de mayo de 2012
En ausencia de Aroha
un relato publicado en la antología
Paraguas para el diluvio
Paralelo Sur, 2012
lunes, 8 de noviembre de 2010
Mapa de los lugares sin nombre

Trad. Eduardo Iriarte
sábado, 13 de marzo de 2010
Tras las huellas

Eduardo Iriarte presentó ayer en Barcelona a la prensa su novela Las huellas erradas, ganadora del Premio Logroño de novela, publicada por Algaida. Se trata de una narración ambientada en el final de las Guerras Carlistas que nos muestra cómo dos soldados desertan. Uno de ellos se ve envuelto en un cruento suceso: al llegar a su pueblo asesina a su novia y después se quita la vida. Pero su amigo no acaba de entender cómo pudo suceder y un año después, se traslada al lugar de los hechos (un pequeño pueblo navarro) para tratar de aclarar qué ocurrió. Por eso Iriarte hace hincapié en que no es una novela histórica sino una novela de intriga, tanto externa (hay que resolver el suceso) y como interna, porque la reflexión sobre la culpa es, en realidad, el motor de la novela. Iriarte es traductor (uno de los últimos libros que ha traducido ha sido En tierra desacostumbrada de Jhumpa Lahiri) y los traductores son de alguna manera los forenses de la literatura, los que abren los libros en canal y dan la vuelta a cada una de las palabras que encuentran dentro. Al preguntarle si eso le ha permitido hallar algún truco o patrón de escritura comenta que justamente lo que ha aprendido es “lo que no ha de escribir”, y que especialmente le preocupa no caer en la reiteración o en la descripción de lo que ya sabemos como es habitual en la novela histórica. Iriarte, nacido en Pamplona en 1968, lleva doce años afincado en Barcelona y con esta suma ya cuatro novelas y tres premios: anteriormente ganó el Premio Gabriel Sijé con Sombras lentas que caen (2005) y el premio Francisco Umbral con Más allá de la fragua (2007).
lunes, 8 de marzo de 2010
Primera reseña

Reseña en El Correo de
Las huellas erradas
Gana Eduardo Iriarte (Pamplona, 1968) el Premio Logroño con novela rara, mágica, insólita y muy extranjera: 'Las huellas erradas' (Algaida). Editor, traductor, filólogo, lo que le sobra es mucho oficio, elegancia a raudales y ya algún premio en su haber que orla todo lo anterior: 'Más allá de la fragua' (Premio Francisco Umbral) o 'Sombras lentas que caen' (Premio Gabriel Sijé). Se ve deudor de la novela negra, de la poesia de Auden y Ashbery, de las novelas de Onetti, Conrad o McEwan; se aparta de la tradición, y hace novela histórica sin hacerla propiamente, y hace novela psicológica casi en la onda de Dostoievsky. Lleva muchos años en la traducción de autores anglosajones (Auden, Wolfe, Spender, Maugham...) y eso le ha dado una musculatura y toda una poética no patria: «Mi intención era llevar a cabo una suerte de maniobra envolvente para atrapar al lector en los primeros capítulos a fin de poder llevarlo posteriormente al terreno de los personajes de manera que vea y sienta lo que ellos ven y sienten». Caballero Bonald ha subrayado su estilo sugerente, evocador, su finura a la hora de plantear una incógnita, un misterio, y su prosa poderosa al tirar del hilo, trasciendo los géneros, un triángulo que va de la novela introspectiva a la psicológica o la histórica. Y todo en mitad de un contexto insólito, raro: la tercera guerra carlista en el pirineo navarro. Un motor o arranque del texto que el autor fija sin duda alguna: «Esta historia vino, como todas mis novelas, de una imagen. Vi a un soldado que volvía a casa del frente, pero que en vez de regresar alegre e ilusionado, llevaba el miedo en la mirada. A partir de ahí, empecé a preguntarme qué impulsaba a ese soldado a continuar su camino de regreso cuando todo parecía indicar que no le esperaba sino un destino funesto». Novela de averiguación; personajes de perfil sobre los que se va investigando, un maravilloso ir jugando con las cartas progresivamente boca arriba. Dos temas muy rusos, pura novela rusa, clásicos: la venganza y la culpa como verdaderos motores inmóviles o últimos de un fatal desenlace. Dos temas también muy españoles, especialmente nuestros: la huida y la imposibilidad de volver. Lo inesperado en mitad del este poderoso y feroz cuadrilátero.
Diego Medrano, El Correo http://www.elcomerciodigital.com/v/20100309/gente/eduardo-aute-20100309.html














